martes, 7 de julio de 2020
La psicología organizacional pone su grano de arena
Las relaciones interpersonales toman cada vez más importancia dentro de las compañías para lograr un ambiente de trabajo equilibrado. El propósito es que todos los integrantes interactúen para alcanzar los objetivos específicos y generales que han sido establecidos. Y es precisamente la psicología organizacional la que ayuda a las empresas a mejorar los vínculos entre todo el personal.
Pero su aporte no se limita a ello. Al estudiar la conducta del ser humano y su experiencia en el contexto del trabajo desde las perspectivas individual, grupal y organizacional, también contribuye a optimizar el trabajo en equipo y establecer una comunicación eficaz entre los líderes y los empleados. Al final, la intención es que todos trabajen en una misma dirección, desarrollando técnicas y estrategias en beneficio de la compañía.
Sin embargo, es importante tener claro que la psicología organizacional no sustituye la gestión de Recursos Humanos, sino que la complementa, al colaborar en la búsqueda de personas con el perfil correspondiente para las distintas vacantes que se requieran y la evaluación del desempeño.
También colabora con las diferentes áreas de orientación del personal para que cada empleado cumpla las funciones para las cuales está mejor capacitado, y apoya en el desarrollo de las habilidades de los empleados mediante la valoración a través de pruebas y la realización de cursos, talleres y capacitaciones.
En definitiva, la psicología organizacional significa una alta planificación de control y dirección para la empresa y los distintos departamentos. Asimismo, esta disciplina encuentra e identifica factores externos que pueden afectar a toda la dinámica de la compañía y, a partir de allí, las compañías pueden trazar estrategias y planes.
Así que la psicología organizacional pone su grano de arena… Viene a ayudar a las empresas.
En el caso la empresa Alimentación Balanceada Alibal-Purolomo, su departamento de Gestión Humana recibió un curso de actualización en varias áreas para facilitar su relación con el entorno laboral. Esta actividad se realizó como parte del Programa de Formación y Desarrollo Organizacional, con el objetivo de brindar herramientas en el área laboral y de relacionamiento con las personas que integran la empresa.
La productividad no se improvisa
La productividad es un indicador crucial en cualquier empresa. Para alcanzarlo se requiere de un método organizado, coordinado y constante. Asimismo, se debe tomar en cuenta el cambio y la innovación y estar atentos a los últimos adelantos en materiales, maquinaria, procesos y formas de realizar el trabajo. Otro factor importante es la motivación laboral y el clima organizacional, pues si los empleados están a gusto, el nivel de productividad laboral aumentará.
lunes, 6 de julio de 2020
El Día D: otra prueba para las empresas
David Somoza Mosquera
El coronavirus ha significado un cambio total para las sociedades, países, personas, instituciones y, por supuesto, para las compañías. Adaptarse y enfrentar el impacto que ha tenido la pandemia ha sido, sin duda, cuesta arriba más no imposible de sortear. Y, ahora, ya está en marcha una nueva etapa.
viernes, 3 de julio de 2020
Hacer negocios, crear empresas
David Somoza Mosquera
Singapur es constante, suele aparecer en todos los rankings mundiales, aunque no siempre encabece la lista. Y en el caso del índice Doing Business 2020, que cada año presentan el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional, no podía ser la excepción.
jueves, 2 de julio de 2020
Comunicación externa: Conecta a la empresa con su entorno
La imagen que proyecta una empresa o marca es el reflejo de cómo es, de cuál es su personalidad, sus valores y emociones. Dependiendo de lo que transmita a sus distintos públicos tomarán decisiones en búsqueda de beneficiar al negocio.
miércoles, 1 de julio de 2020
La autodeterminación garantiza empresas productivas
La nueva gerencia supone que para que las empresas se mantengan productivas deben ser, en la medida de posible, autogestionables, tener estrategias alternativas, que sean capaces de generar sistemas independientes para que los líderes puedan cederles a los gerentes el manejo de las compañías sin que ellos deben estar constantemente supervisando los procesos.
Lo anterior permitirá que mientras la empresa anda su camino, los líderes pueden abrirse a nuevos negocios y a gestionar otros proyectos. Esta es la orientación de las empresas modernas, en las cuales no giran solo en torno a un liderazgo que está a tono con los tiempos de la compañía y no al revés.
El ambiente empresarial es sumamente competitivo, por lo que obliga a que hay que abordarlo o se corre el riesgo de quedarse rezagado y no solo no estar nunca a la altura de la competencia, sino de no poder alcanzar mayor productividad y excelencia.
Una empresa debe ser ágil y flexible para estar a tono con los constantes cambios del mercado y su entorno, los cuales van desde sus propios procesos hasta cambios por legislación gubernamental y la dinámica que le imponen los clientes y consumidores.
Con eso en mente, los líderes, en conjunto con sus gerentes, deben apuntar hacia el futuro, teniendo en cuenta que los cambios van a ser constantes y que tienen que tener en cuenta las necesidades de sus clientes. Debe eliminarse al máximo posible la burocracia en su organigrama, sobre todo si se va a enfrentar una problemática mayor, como la crisis de la pandemia del coronavirus.
Luego de esto, lógicamente, los mercados y la dinámica ya no serán lo mismo. Ser flexibles garantiza que se atiendan rápida y oportunamente los cambios que deban hacerse para no perder presencia en los mercados ni en el gusto del consumidor final.
La satisfacción de los clientes y usuarios será, en definitiva, lo que marcará el éxito empresa. Los líderes, entonces, deben promover que toda la evolución que sea necesaria se haga de la mejor manera a fin de que no afecte ni a sus trabajadores ni la productividad.
Referencias
El marketing digital llegó para quedarse…
David Somoza Mosquera
El coronavirus le dio un vuelco al mundo empresarial y ya bastante se ha documentado al respecto. Sin embargo, queremos profundizar en un aspecto que consideramos relevante. Es tal el impacto de la crisis provocada por la pandemia, que ha obligado a los empresarios a cambiar la manera de hacer negocios: se han volcado más hacia la tecnología y el mundo online.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




